28/4/12

El “cainismo” una enfermedad impropia de la Izquierda

Vaya por delante que no me gustó abstención de los diputados extremeños de Izquierda Unida que colocó al frente de la Junta de Extremadura a D. José Antonio Monago (PP).
Ni tampoco me parece “de recibo” el previsible voto de D. Juan Manuel Sánchez Gordillo (alcalde de Marinaleda y diputado andaluz) en contra de la investidura de D. José Antonio Griñán y, a la vez, en contra del mandato de las propias bases y los acuerdos del partido con el que ha conseguido su escaño.
Y menos aun cuando su doble condición de Alcalde-Diputado la debe  exclusivamente a una nueva jugarreta judicial del Partido Popular que “milagrosamente” ha conseguido que el Tribunal Constitucional paralice, en vísperas de la constitución del Parlamento Andaluz, la Ley de Incompatibilidades que le hubiera obligado (a él y a otros muchos) a elegir un único cargo público.
Dicho esto no tengo más remedio que lamentar los insultos que un tal Juan Luis Valenzuela Simón vierte en un artículo de “el Plural.com”  donde revistiéndose de una autoridad editorial (“como ya vaticinábamos desde ELPLURAL.COM”) que ignoro si posee, se dedica a poner “a caer de un burro” a un señor que, nos guste o no, nunca ha ocultado sus intenciones y que lleva gobernando en su pueblo algo así como 33 años por libre decisión de sus paisanos (73,08% de los votos en 2012).
Que, al margen de lo radical de su discurso y sus decisiones, ha conseguido, además de no dejar arruinado al municipio, tener un mínimo índice de paro, un acceso a la vivienda inimaginable en el resto del país y que la mayoría las decisiones se adopten con la implicación de los propios vecinos.
Llamar “Melón huero” y “caradura de la política” a este hombre, aparte de una ligereza es un insulto. No sólo a él sino a quienes apoyan su modo de hacer y a todos los que pensamos que los políticos, además de disciplinados, deben actuar “en conciencia”.

Más nos hubiera valido que muchos diputados del PSOE lo hubieran hecho así la “noche triste” del 23 de agosto de 2011 cuando, en complicidad con el Partido Popular, modificaron la Constitución para que, en adelante, el compromiso del país con “los mercados” esté por encima del compromiso con los ciudadanos.
Por otra parte no es precisamente elPlural.com un medio especialmente crítico con quienes, también desde Izquierda Unida, se mudaron con armas y bagajes (escaños incluidos) a “la casa común de la izquierda”.
Por eso, porque respeto las decisiones ajenas, porque una cosa es que no me guste lo que previsiblemente hará el Sr. Sánchez Gordillo y otra muy distinta despreciar su trayectoria y negarle el derecho a decidir y otra, aún más zafia, rebajarse hasta el terreno de lo personal es por lo que me hubiera gustado que el Sr. Valenzuela se hubiera limitado a los argumentos y hubiera excluido los exabruptos.
Bastantes malas experiencias y peores resultados tiene en su currículum la Izquierda española por el cainismo de algunos de sus dirigentes y voceros.
Al menos así es como yo lo veo.
Saludos.