25/6/13

Elecciones Europeas I (Faltan 365 días)



Si no me equivoco, dentro de un año exactamente (es decir el 25 de junio de 2014) estaremos votando en las elecciones al Parlamento Europeo.

Un servidor, al igual que una gran mayoría de los ciudadanos, tiene un gran desconocimiento de las funciones y el funcionamiento de dicha institución.
Sin embargo, al contrario que esa gran mayoría de ciudadanos, un servidor, está convencido de la importancia de tomarse en serio dichas elecciones e intentar modificar radicalmente la composición de dicho parlamento.
Y ello por, al menos, estas cuatro razones:

    Aunque efectivamente en la actualidad “pinta menos que la Tomasa en los títeres” ello es debido a la dejación que (interesadamente) hacen los actuales parlamentarios (de los grupos mayoritarios) que, siguiendo las instrucciones de sus respectivos gobiernos, renuncian a hacer oír su voz y permiten “mandar” a su antojo a la Comisión Europea (la Comisión”) y- lo que es aún peor- al Banco Central Europeo (BCE) e incluso al Fondo Monetario Internacional (FMI) que ni siquiera es europeo.
    El Parlamento Europeo, por la dejadez de los ciudadanos se ha convertido en una especie de “cementerio de elefantes” al que enviar para premiar (o castigar que para todo sirve) a los políticos más impresentables dentro del propio país (incluso para protegerlos de la justicia), o a los más molestos para que “no den guerra” en casa. Y eso es posible, repito, por nuestra dejadez.
    Aunque últimamente está de moda despotricar contra la falta de proporcionalidad de la Ley Electoral, en estas elecciones le cuesta el mismo número de votos cada "escaño" al Partido Popular que, por poner un pasado y esperpéntico caso, a D. José María Ruiz-Mateos (fue Eurodiputado en 1989)
y 4º Porque estoy convencido de que, en contra de lo que muchos suponen, si los diputados europeos se tomaran en serio sus responsabilidades e hicieran uso de sus prerrogativas legislativas y derecho de veto, muchas de las tropelías que a diario cometen el BCE, el FMI y la Comisión, junto con doña Ángela Mérkel, ni siquiera podrían plantearse, cuanto más llevarse a cabo.
Por estas razones, y algunas más que no cuento para no extenderme demasiado, he decidido iniciar mi humilde campaña de divulgación para dar a conocer los entresijos de dicha institución y predicar la conveniencia de tomarnos en serio las próximas elecciones como medio (necesario, aunque no suficiente) de ir echando a escobazos a muchos de  los gaznápiros que anidan en Estrasburgo y cual parásitos viven a costa de permitir el robo de nuestros derechos y nuestras ilusiones.
Finalmente quiero que quede claro que un servidor es tan ignorante sobre este asunto como la gran mayoría de los ciudadanos; pero está decidido a irse informando poco a poco de lo que buenamente pueda y admitirá gustoso cualquier información o rectificación de quien esté en condiciones de hacerla.
Así que, amenazado queda todo el mundo:
En la medida que pueda, o me pida el cuerpo, intentaré ir reuniendo información y opiniones con el fin de llegar al 25 de junio (de 2014) con un mínimo conocimiento de lo que voto (o de por qué me abstengo)